Fecha de nacimiento:

Disciplina:
Karate Do

Alejandro Jurado


EL NOMBRE “Alfredo es mi primer nombre, pero no me gusta. Prefiero Alejandro, que es mi segundo”, explica este joven de 20 años que vive en Mejicanos. Sueña con clasificar a los Juegos Olímpicos de Tokio.

EL GOLPE. Alejandro Jurado Depaz vivió en los Juegos Bolivarianos de Santa Marta 2017 un momento particular. Apenas se bajó del podium se subió a una ambulancia hacia la Clínica Bahía, donde después de ser examinado por especialistas fue intervenido quirúrgicamente por múltiple fractura en los huesos nasales. “Uh…En ese combate por el oro viví una mezcla de todo. El golpe en la nariz con el que me quebraron el tabique nasal no me dolió. Fue un golpe más y se seguí peleando. Luego vino un choque con el venezolano, vi la sangre y empecé a marearme. Me asusté un poco, pero yo quería seguir, eran más mis ganas de ganar. Yo vine por la de oro, lo único que pensaba en lo más alto del podium, sabía que podía. Intenté seguir, pero el doctor no me dejó. Era la primera vez que recibo un golpe así”.

CENTROAMERICANOS. “Después de la fractura en la final de los Bolivarianos fue muy difícil asimilar que yo no participaría dos semanas después en los Juegos Centroamericanos de Managua y que mi papel sería de espectador junto a mi madre desde las gradas del estadio donde se llevó a cabo el torneo. Sinceramente fue muy difícil no participar en ese torneo porque me había estado preparando todo ese año para ganar los Juegos pero bueno las cosas no siempre salen como se planean”.

DE FAMILIA. “Tengo 14 años de practicar karate, empecé a los 6 años. Inicié en este deporte porque mi madre era karateca. Ella, que se llama Isabel, conoció allí a mi papá. El llegó a ver una clase de karate, vio a mi mamá… y fue amor a primera vista. Y para estar cerca de ella es que él también empezó a practicarlo. Avanzó hasta cinta verde. Mi mamá, en cambio, sigue entrenando y es cinta negra primer dan”

EN LA SANGRE. “Como dije, desde los 6 años practico karate, pero antes de eso mi mamá me enseñaba las técnicas y las posiciones en la casa. Así que cuando yo llegué a tomar las clases de karate para mí era muy fácil: todo eso ya lo había visto en mi casa. Esto viene desde la cuna, se trae en la sangre”

UNA PASIÓN. “El karate es mi vida. Es todo para mí. Allí me siento fuerte, talentoso. Yo disfruto cada pelea. Me paro ahí y estoy en mi salsa, en mi ambiente. Me gusta la presión, me gusta que la gente grite a favor de mi rival, que el público esté del otro lado me da fuerza, porque me digo: ‘No voy a callar la boca de él sino de la de muchos…’” Está en la selección mayor de karate desde hace algo más de un año.

AISLAMIENTO. “Al llegar a la ciudad de competencia yo quito el wifi de mi teléfono y me concentro solo en eso. Me olvido de todo: de lo que pase con mi familia, con mis amigos, con el resto del mundo. Me aislo por completo. Al teléfono celular lo traigo solo para que me graben la pelea y, después del torneo, para avisar a mi familia que estoy bien y cómo me fue. Me enfoco solo en karate. Lo único que hago es leer… Generalmente son libros de autoayuda, ahora estoy con Resetea tu mente, un libro que me dio mi mamá y que me ha ayudado mucho”.

LA CONSEJERA. “Mi mamá no solo me recomienda libros, siempre me da consejos. Ella es psicóloga, así que sabe... Una semana antes de la competencia hacemos programación neurolingüística, a ponerme en el escenario, a vivir la presión. De ese libro me quedó una frase: ‘Lo que tu piensas puede cambiar tu realidad’”..

EL EXILIO. En 2018, regresando de Las Vegas, la vida de mi madre y la mía se vio en peligro y por cuestiones de seguridad personal y familiar tuvimos que hacer cambios en todo y uno de esos cambios fue regresarme a Estados Unidos por un largo tiempo, dejando atrás una de mis grandes pasiones que es el karate.Fue muy duro ese tiempo lejos de todo. Traté de mantenerme haciendo ejercicio y con una mentalidad positiva aunque a veces no eran tan fácil”.

EL REGRESO. “El año pasado la FSK nos dio la oportunidad a Joisy Mancía, mi compañera de selección, y a mí de viajar a República Dominicana a una base de entrenamiento con atletas de diferentes países. Este campamento fue muy significativo para mí porque me dio la confianza que necesitaba para los campeonatos por venir”.

EL OBJETIVO. “Este año 2020 iniciamos pensando en clasificar a los Juegos Olímpicos y como primer paso teníamos el Campeonato Centroamericano, donde logré la medalla de oro nuevamente a nivel individual y por equipos. Luego teníamos el Centroamericano y del Caribe que sería en El Salvador y debido al COVID-19 se suspendió, al igual que el Open de Las Vegas. Además, suspendieron el clasificatorio para los Juegos Olímpicos. Así que casi que todas las competencias que estaban programadas para este año pasaron para el siguiente”.

Patrocinadores


Gracias a cada marca que comparte con nosotros la visión de dar oportunidades, formación y el apoyo que nuestros deportistas necesitan